La importancia de mantener la distancia de seguridad

¿Frenar a tiempo o colisionar con el vehículo que tenemos delante? La clave está en mantener una distancia de seguridad adecuada. No hacerlo tiene consecuencias.

La distancia de seguridad o de detención es la distancia que recorre el vehículo desde que el conductor percibe un peligro hasta que queda detenido. Para calcularla tienes que sumar la distancia de reacción -espacio que se recorre antes de pisar el freno- y la distancia de frenado -espacio que recorre durante la frenada-.

El código de circulación obliga a mantener esta distancia de seguridad con el coche que nos precede con un objetivo claro: podernos detener a tiempo en caso de una emergencia. ¿Y cómo sé si llevo una distancia de seguridad correcta?

Depende de varios factores, el primero es el de la velocidad. A mayor velocidad, mayor distancia de frenado, pero también hay que tener en cuenta el estado de la vía –si está mojada, en mal estado…-, el estado del vehículo –los frenos, amortiguadores, neumáticos…- y el estado del propio conductor –si está fatigado, con sueño, ha bebido alcohol o va distraído-.

Y es este estado del conductor lo que se convierte en clave para evitar una colisión. Si circulamos distraídos, comiendo, fumando, estamos bajos de ánimo o cansados y de repente aparece un niño en la calzada, tardaremos más tiempo en reaccionar que si vamos totalmente concentrados en la conducción. Se considera un tiempo de reacción normal en 0,75 segundos. Como ejemplo, si circulamos a 100 km/h y tardamos un segundo en reaccionar habremos recorrido 27,7 metros, el equivalente a un campo de baloncesto.

Advertimos el peligro y frenamos, ¿cuál será la distancia de frenado hasta detenernos totalmente? También depende de varios factores. La más obvia, de la velocidad, pero también del estado de los frenos, de si tu coche cuenta con dispositivos electrónicos de asistencia a la frenada, de las condiciones del asfalto –húmedo, seco, con firme liso o rugoso- y de las condiciones atmosféricas –nieve o hielo-.

Cuándo hay que aumentar la distancia de seguridad

Con el asfalto mojado y sin ABS ni neumáticos nuevos el coche necesitará más del doble de distancia para frenar. Según unas pruebas publicadas por la DGT, una berlina media a 100 km/h sobre suelo mojado con ABS y neumáticos nuevos recorrió 40 metros antes de detenerse. Cuando circulaba en las mismas condiciones, pero con ABS y neumáticos viejos necesitó 11 metros más para detenerse y al hacerlo sin ABS y con neumáticos viejos necesitó 87,4 metros.

La DGT recomienda utilizar la regla 1101-1102 para que cada conductor pueda calcular la distancia de seguridad correcta. Elige un punto de referencia que esté más adelante (una señal, un árbol…) y cuenta en voz alta 1101, 1102 (vienen a ser 3 o 4 segundos). Si al terminar la cuenta no hemos llegado al punto de referencia significa que manteníamos una distancia de seguridad correcta. Esta distancia tendrás que ampliarla cuando el suelo esté mojado o en mal estado, los frenos o neumáticos estén desgastados… o tu estado no sea tampoco el adecuado.

Los alcances y las colisiones múltiples están entre los accidentes más comunes. No olvides nunca mantener una distancia de seguridad correcta con el vehículo que circula delante.